Enlace 1.- : Jesús María Orea Molina nos envía esta noticia
Página de 2.- : El Mundo, ABC y el País
Como en este apartado nuestro de la Web parroquial "jugando a periodistas", no suele animarse nadie o casi nadie para hacer de periodistas y escribir artículos o entrevistas propias, ponemos aquí unos enlaces de unos periódicos de tirada nacional para que puedan consultarse las noticias y artículos que os interesen.
Página de : 3.-: Información religiosa
Página oficial de la Conferencia Episcopal Española
http://www.conferenciaepiscopal.es/
Revista semanal Vida Nueva http://www.ppc-editorial.com/ver_apartado.aspx?id=3092
Revista semanal Ecclesia
Página de 5.-: Salva nos habla de su vocación
Algunos datos personales Mi nombre completo es Luis Salvador Ruescas Juárez, aunque todos me conocen por Salva. Soy de Villarrobledo y hace unos días cumplí 32 años. Mis padres son Luis y Aurora, aunque mi madre hace unos años que nos sonríe desde el cielo. Soy el tercero de cuatro hermanos. Y el próximo 15 de marzo seré ordenado Diácono en la parroquia de La Asunción, de Albacete.
Cosas que me han traído hasta aquí Llevo en grupos parroquiales desde antes de confirmarme. He sido testigo de grupos de jóvenes de las tres parroquias de Villarrobledo que iban y venían. Muchos se confirmaban y volaban, pero siempre había unos cuantos que se dejaban atraer por la vida del grupo de jóvenes, por el coro de la parroquia, la catequesis, el trabajo con niños de los barrios, la Coordinadora de Jóvenes (de la que tantas iniciativas nacieron, y tantos buenos momentos disfruté) o los Amigos del Tercer Mundo. Durante varios años he tenido el lujo de conocer y compartir trabajo con seminaristas que pasaron haciendo el bien por las parroquias de Villarrobledo (Álvaro, Javi, Nacho, José Joaquín, Antonelo, Carlos, Rami, José Antonio, José Luís). Ellos, con su testimonio, fueron alimentando mi vocación. A mí, siempre me gustaba asistir a las Órdenes de Diáconos y Sacerdotes que había en la Diócesis, ya desde tiempos de D. Victorio; Y conocer personalmente a los candidatos hacía tintinear la pregunta y la llamada de Jesús: “¿Y tú?... Sígueme”. El trabajo en parroquias, el testimonio de compañeros, y esa pregunta, encontraron una caja de resonancia en el silencio del grupo de oración, que se reunía semanalmente en las Carmelitas de Villarrobledo. Ellas son un tesoro para la Diócesis. En las distintas etapas de mi vida como hoy, me he cruzado con personas maravillosas. En el calificativo “maravillosas” ellas se encuentran, saben que me refiero a ellas y que las quiero mucho.
Y llegó el Seminario… En el Seminario uno aprende que el seguimiento de Jesús se hace en comunidad. Cada uno distinto, y cada uno con mucho que aportar. Entonces la llamada de Jesús se enriquece en la oración, en las clases, en la convivencia, en los formadores y profesores, en el trabajo compartido… y uno se da cuenta que pertenece a una Diócesis, y que es fundamental encontrarse con los hermanos para dar sentido al trabajo y ánimo en la misión.
Y ahora ¿qué haces? Este curso estoy trabajando en la comunidad de la Asunción, de Albacete. Aquí estoy empezando a aprender de verdad cómo funciona una parroquia, gracias a José Luis, Guillermo y tantas personas que allí viven su fe desde la participación. Acompaño la labor de las catequistas de comunión y confirmación, animo el grupo de jóvenes, junto a Belén y Juan Andrés, y participo en las celebraciones. Además, acompaño al Sr. Obispo en algunos viajes, lo que me permite descubrir el significado de la disponibilidad de un pastor, y el esfuerzo de tantos compañeros que apuestan por llevar el Evangelio desde Albacete hasta el último rincón de la sierra. Por último, durante un tiempo estoy dando clases en el colegio Diocesano. Estos alumnos, que traen en sus mochilas algo más que libros, en su humanidad enseñan de verdad el rostro de Jesús. Sin saberlo, transmiten y se ganan el cariño de uno, aunque también algún dolor de cabeza. Allí, el profesor de turno es como en todos los colegios: “el enemigo público número 1”, pero en cuanto falta no les importa decir lo mucho que lo echan de menos.
¿Qué es para ti la vocación? Es la llamada que Jesús nos hace a cada uno de nosotros. Es la llamada que te hace hoy a ti. Nace de la oración, del deseo de construir el Reino de Dios, de sentirse Iglesia peregrina… y, más aún, es el encuentro personal con Dios, sentirse amado infinitamente por Él, y sentir la necesidad de comunicarlo a los demás.
Un deseo para los jóvenes… Que tengan bien abiertos los oídos y el corazón a Jesús de Nazaret. Que descubran en él una propuesta de liberación, un proyecto de vida lleno de sentido y un amor personal, dispuesto a darlo todo por ti, y que solicita tus manos para construir el Reino.
Un abrazo. Salva.
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