Para crecer en la fe y en la esperanza

Poco a poco iremos completando y cambiando estos enlaces

 Los enlaces que  aparecen a continuación están clasificados en varios grupos : (PINCHANDO EN EL NÚMERO QUE APARECE AL LADO DE CADA UNO, TE VAS A ESA SECCIÓN).

 
  • 1.-   Cuentos y parábolas
  • 2.-   Textos de reflexión
  • 3.-    De la Biblia
  • 5.-   Testimonios
  • 6.-  Sacerdotes felices
  • 7.-   Paz interior
 

Enlace 1.- :   CUENTOS Y PARÁBOLAS

 

 

                     

 

1. LOS REGALOS DE DIOS

 

                                                          Todo es regalo de tu corazón

    Anoche tuve un sueño raro. En la plaza ma­yor de la ciudad habían abierto una tienda nueva. El rótulo decía: regalos de Dios, abierto, pase usted.

Un ángel atendía a los clientes.

¿Qué es lo que vendes ángel del Señor.?

Vendo cualquier don de Dios.

¿Cobras muy caro.? No, los dones de Dios los damos gratis.

 

Miré los grandes estantes, estaban llenos de ÁNFORAS DE AMOR, FRASCOS DE FE, BULTOS DE ESPERANZA, CAJAS DE SALVACION y muchas cosas más.

 

Yo tenía gran necesidad de aquellas cosas. Cobré valor y le dije al ángel: dame por favor bas­tante amor de Dios, dame perdón de Dios, un bulto de esperanza, un frasco de fe y una caja de salva­ción.

 

Mucho me sorprendí cuando vi que el ángel, de todo lo que yo le había pedido me había hecho un sólo paquete y el paquete estaba ahí en el mostrador, un paquete tan pequeño como el tamaño de mi corazón.

 

    ¿Será posible?, ¿esto es todo,? pregunté. El ángel me explicó: es todo, Dios nunca da frutos maduros. El sólo da pequeñas semillas que cada uno debe cultivar.

                        

                                                                          Autor desconocido.

 

 

2. ABRE TU CORAZÓN

 

                                                                   Dios siempre perdona

 

Un niño visitaba a sus abuelos en su fin­ca. Le habían dado un tira- piedra pa­ra que jugara en el bosque y, por mu­cho que el practicaba, nunca le daba al blanco. Al fin, desanimado y cansado, caminaba hacia su casa para cenar, cuando se encontró el pa­to favorito de su abuela. En un momento de im­pulso lanzó una piedra, y le dio directamente a la cabeza del pato el cual quedó muerto.

 

El niño se espantó y por el pánico que tenía, escondió el pato muerto en una pila de madera. En­tonces vio que su hermana Sally lo había visto todo, y no dijo nada. Pero ese día, después del almuerzo, la abuela dijo, "Sally vamos a lavar los platos."

 

Sally respondió, "abuela, Johnny me dijo que el quería ayudarte en la cocina."

 

Entonces le susurró a su hermano: "¿recuer­das el pato.?"

Johnny, sintiéndose chantajeado, lavó los pla­tos.

 

Más tarde el abuelo les preguntó a los niños si querían ir de pesca, y la abuela dijo: "lo siento pero necesito que Sally se quede y me ayude a preparar la cena."

 

Sally solo sonrió y dijo: "bueno, está bien, pe­ro Johnny me dijo que el te quería ayudar." De nue­vo le susurró al hermano: "¿recuerdas el pato.?"

 

Así que Sally se fue a pescar y Johnny se que­dó ayudando en la casa. Después de varios días en que Johnny hacía los quehaceres de Sally, no pudo aguantar más, y fue a donde estaba su abuela y le confesó que él había matado el pato.

 

La abuela lo abrazó y le dijo: "mi amor, yo lo sabía. Yo estaba asomada en la ventana y lo vi. to­do. Tú mismo te hiciste esclavo de Sally por el mie­do de confiarme tú problema. Yo te amo y te per­dono, sólo esperaba que tú fueras honesto conmi­go para liberarte del chantaje de Sally." ¿Hay algo en tu vida que no te atreves a contarle a Dios.? Él lo sabe todo y quiere perdonarte. Tan sólo está espe­rando que le abras tu corazón.

 

                                                                         Autor desconocido.

 

 

3. LAS PERSONAS SON UN REGALO

 

                                   Déjame dentro que tú eres un regalo de Dios

 

Las personas son los regalos que Dios me ha dado.

 

Ya vengan envueltas, algunas en forma muy bella y otras de una manera menos atractiva.

 

Algunos han sido maltratados en el correo; otros llegan como "entrega especial;" algunos lle­gan muy mal envueltos, otros rígidamente cerra­dos.

 

Pero la envoltura no es el regalo y es impor­tante darse cuenta de esto.

Es muy fácil equivocarse en este sentido, juz­gando el contenido por las apariencias externas.

 

A veces el regalo se abre con facilidad; otras veces, se necesita la ayuda de otras personas. Tal vez sea porque tienen miedo. Quizá han sido heri­dos antes y no quieren ser lastimados de nuevo. Pudo ser que alguna vez se abrieron y luego se des­cartaron.

 

Quizá ahora se sienten más bien como "co­sas" que como "seres humanos."

 

Yo soy una persona; como todas las demás personas también soy un regalo.

 

Dios me llenó de una bondad que solo es mía. Y sin embargo, algunas veces tengo miedo de mi­rar dentro de mi envoltura. Tal vez temo decepcio­narme; quizá no confío en lo que llevo dentro.

 

O pudiera ser que en realidad nunca he acep­tado el regalo que soy.

 

Cada encuentro y comunicación entre perso­nas es un intercambio de regalos. Mi regalo soy yo, tú eres tu regalo.

 

Somos obsequios unos para otros.

 

                                                                        Autor desconocido

 

4. LAS PROMESAS DE DIOS

 

                                                        Gracias por todo y por siempre.

 

Un hombre soñó que estaba en una bodega inmensa y notó que había miles de cajas grandes colocadas unas sobre otras y que apenas algunas habían sido abiertas.

 

Empezó a andar, pero era tan grande la bode­ga, que el hombre no podía ver el final. Notó enton­ces que todas las cajas tenían la misma etiqueta. Las revisó una por una y vio que en todas las eti­quetas estaba escrito su nombre. Estaba atónito, cuando de pronto vio que una figura aparecía en la bodega y notó que era Jesús. Entonces se dijo: "pues a quien mejor que a Jesús para preguntarle acerca de estas cajas."

Y lo hizo. Le preguntó a Jesús qué significaba todo aquello. A lo que Jesús respondió: "éstas son todas las promesas de mi Padre para ti... ¿Qué has hecho con ellas...?

 

Y dicho esto desapareció.

 

Nuestro hombre despertó sobresaltado. ¡Ha­bía sido tan real,! que durante todo el día no dejó de repetir, una vez tras otra la pregunta de Jesús: ¿qué has hecho con ellas...,? mientras se hacía también una y otra vez la misma reflexión, profundamente avergonzado: "creo que nunca me ha preocupado por saber nada de eso. Cuántos al igual que yo, de­ben pasar por esta vida sin "abrir," sin apreciar realmente todos los regalos

 

5. DIOS NOS AMA

 

                                                                     Te amo todos los días

 

Me senté en la mejor de mis estrellas y pri­mero pensé en ti, sólo en ti, porque ¿sa­bes? te amo, y por eso hice un mundo, donde pudieras estar, hasta que llegara el momen­to en que vivieras junto a mí; en ese mundo puse la belleza en una flor, puse tierra y semillas para que pudieras comer, puse el cielo y le di el día y la no­che; en el día puse un sol para que sintieras el calor de mi amor y en la noche puse la frescura para que sintieras sin ver, puse la oscuridad y en ella la luna y las estrellas para que supieras que en la penumbra hay belleza, que la belleza no sólo se ve, sino que también se siente y que hice las estrellas para ti. Pu­se un mar; en ese mundo puse animales, todos di­ferentes de forma y color para que los pudieras dis­tinguir, también pensé en ellos y les di un lugar pa­ra vivir.

 

Pensé que te aburrirías si todo fuera del mis­mo color, por lo que a las plantas les di el verde, al día el azul, a la noche el negro, a las estrellas su bri­llo y hasta a tus ojos les di color

 

Permití el mal para que pudieras conocer el bien, puse en tu cora7ón bondad, amor y también perdón.

 

Pensé que no podrías estar sólo, e hice a una mujer, para que hubiera un cuerpo que diera vida. También pensé que no me entenderías, por lo que te di inteligencia.

 

Estaba yo feliz, pero luego vi que no sabías pensar y ¿sabes,? sentí decepción cuando creíste que yo no existía, que todo tenía una explicación científica, y la tiene, porque la puse para que pudie­ras entenderme con mayor facilidad.

 

Y como te amo, de vez en cuando o muy se­guido te mando un problema, que es un regalo que te doy para que aprendas a crecer, y aún así, dudas de mí.

 

                                                                            Autor desconocido.

 

6. LA FRESA

 

 

         Hemos sido creados con un fin tenemos una misión que cumplir

 

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volvién­dose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no po­día florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.

 

Entonces encontró una planta, una Fresa, flo­reciendo y más fresca que nunca.

El rey preguntó: ¿cómo es que creces saluda­ble en medio de este jardín mustio y sombrío?. No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuan­do me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado.

 

En aquel momento me dije:

 

"Intentaré ser fresa de la mejor manera que pueda".

 

Ahora es tu turno, estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente mírate a ti mismo. No hay posibilidad de que seas otra persona. Podéis disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor, o puedes marchitarte con tu propia condena.

 

                                                                                   Jorge Bucay

 

7. LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO

 

 

Por mucho que valga un hombre,
no tiene valor más grande que el
valor de ser hombre
. (A. Machado)

 

Un grupo de estudiantes de geografía estu­diaba las siete maravillas del mundo.

 

Al término de la clase se les pidió hacer una lis­ta de las que ellos consideraban ser realmente las siete maravillas del mundo.

 

A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente:

 

Las Pirámides de Egipto, el Taj Mahal, el Gran Cañón, el Canal de Panamá, el Empire State, la Ba­sílica de San Pedro, la Muralla China.

 

Mientras se hacía la votación el maestro notó que una estudiante permanecía aún callada y no había entregado su lista. Así que le preguntó si te­nía problemas para hacer su elección. La muchacha tímidamente respondió.

 

Sí, un poco, no puedo decidirme, son tantas las maravillas...

 

El maestro le dijo: bueno, dinos, lo que has es­crito y tal vez podamos ayudarte

 

La muchacha titubeó y leyó: creo que las siete maravillas son: poder tocar, poder saborear, poder ver, poder escuchar... Titubeando un poco conti­nuó: poder sentir, poder reír, y... poder amar. Al ter­minar de leerlas la clase quedó en silencio absoluto. Y es que es muy sencillo poder ver muchas de las hazañas del hombre y referirnos a ellas como mara­villas, cuando a veces pasan desapercibidas las maravillas que Dios hizo por nosotros y que son sencillamente "comunes." ¡Que hoy te acuerdes de aquellas cosas que son realmente maravillas...!

 

                                                                           Autor desconocido 

 

8. LA ROSA Y EL SAPO

 

 

Si sois compañeros en el sufrir,

también lo sois en el bien común...

 

Había una vez una rosa muy bella, se sentía de maravilla al saber que era la rosa más bella del jardín. Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veía de lejos, pues al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro, por eso nadie se acercaba a verla de cerca. Indignada por ello le ordenó al sapo que se fuera de inmedia­to; el sapo muy obediente dijo: está bien, si así lo quieres. Poco tiempo después el sapo pasó por donde estaba la rosa y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos. Le dijo entonces: ¿qué te pasa:?

 

La rosa contestó: es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día y nunca pu­de volver a ser igual.

 

El sapo contestó: pues claro, cuando yo esta­ba aquí me comía a esas hormigas y por eso siem­pre eras la más bella del jardín.

Moraleja: Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos, más be­llos o simplemente que no nos "sirven" para nada. Dios no hace a nadie para que sobre en este mun­do, todos tenemos algo que aprender de los demás o algo que enseñar, y nadie debe despreciar a na­die. No vaya a ser que esa persona nos haga un bien del cual ni siquiera somos conscientes.

 

                                                                       Autor desconocido.

 

9. LOS TRES DONES

 

Dios nos ama

y nos acepta como somos

 

Cierta vez, un hombre logró congraciarse con Dios que le ofreció tres dones, que los pi­diera echando tres dados.

 

 El hombre volvió feliz a su casa y comunicó a su mujer la noticia. Ella, le dijo en seguida que echa­se los dados para pedir, primero riquezas. El hom­bre repuso a esto: "los dos tenemos la nariz peque­ña y fea, la gente se ríe de nosotros; pidamos pri­mero una hermosa nariz, pues la riqueza no puede quitarnos tal deformidad". Pero la mujer prefería la riqueza y tomándolo de la mano, dijo que echara los dados; él la retiró arrojó los dados exclamando: "¿que tengamos bellas narices!". El cuerpo se les cubrió, de muchas hermosas narices, pero les re­sultaba un estorbo tan grande que convinieron en echar los dados por segunda vez para pedir su eli­minación. Así sucedió, más, perdiendo sus propias narices, quedaron del todo desnarigados.

 

De esa manera desperdiciaron dos dones y no sabían qué hacer. No les quedaba más que un sólo don para pedir. Habiendo perdido sus propias nari­ces quedaban peor que antes. Deseaban tener una hermosa nariz, pero temían que se les interrogase acerca de semejante transformación y que los to­masen por tontos, incapaces de remediarlo ni aún con la ayuda de las tres gracias, se pusieron de acuerdo y volvieron a echar los dados pidiendo nue­vamente la misma fea y pequeña nariz de antes.

 

                                                                           Autor desconocido.

 

10. EL SUEÑO

 

 

Solo Dios es el que purifica

el corazón del hombre

 

Había una vez un hombre que tuvo un sue­ño, en el que Dios le encomendaba una importante misión: "debes cambiar el mundo, para convertirlo en un mundo mejor... le di­jo." Al día siguiente cuando el hombre despertó, se dijo. Y ahora por dónde empiezo?

 

Entre ¿todos los países del mundo,? pues, empiezo con mi país y ¿de todas las ciudades,? empiezo, con la mía y ¿entre todos los barrios? pues, empiezo con el mío y ¿entre todas las vivien­das? pues, empiezo por mi casa y ¿entre todos los miembros de mi familia ?, pues empezaré conmigo mismo...

 

                                                                                Autor desconocido

 

11. UN CORAZÓN QUE ESCUCHA

 

Escuchar es ir más allá

de las palabras

 

Hace unos días leí una historia sobre la im­portancia de estar junto a una persona que sufre, sólo con el corazón...

 

A un psicólogo que atendía una consulta en un hospital le derivaron un joven de 14 años, que des­de hacía un año no pronunciaba palabra, residía en un orfanato. Cuando era muy pequeño, su padre murió, vivía con su madre y abuelo, hace un año murió su abuelo y tres meses después su madre.

 

Llegaba al consultorio y se sentaba mirando a la pared, sin hablar.

 

Estaba nervioso.

 

El médico no podía hacerle hablar, compren­dió que el dolor del muchacho era tan grande que le impedía expresarse y él por más que le dijera al­go, tampoco servía de mucho. Optó por sentarse y observarlo en silencio, acompañando su dolor.

 

Después de la segunda consulta, cuando el muchacho se retiraba, el doctor le puso la mano en el hombro: "ven la semana próxima," el muchacho le miró y se fue. Cuando volvió a la semana siguien­te, el doctor le esperaba con un juego de ajedrez, pasaron varios meses sin hablar, pero el doctor no­taba que el muchacho ya no parecía nervioso. De pronto empezó a hablar, y comenzó una nueva vi­da... su vida.

 

Posiblemente el doctor le dio algo, pero tam­bién aprendió mucho de él. Aprendió que el tiempo hace posible lo que parece dolorosamente insupe­rable, a estar presente cuando alguien lo necesi­ta, a comunicarnos sin palabras. Basta un abrazo, un hombro para llorar, una caricia, un corazón que escuche.

 

Todo consiste en saber esperar

 

                                                                        Autor desconocido.

 

12. CUANDO LA RAÍZ ES EL AMOR

 

La paciencia es un árbol de raíz amarga,

pero de fruto muy dulce

 

Cerca de un arroyo de aguas frescas, había un pequeño bosque. Los árboles eran muy variados. Todos gastaban las energías en ser más altos y grandes, con muchas flores y perfu­mes, pero quedaban débiles y tenían poca fuerza para echar raíz.

 

En cambio un laurel dijo: "yo mejor, voy a invertir mi savia en tener una buena raíz; así creceré y podré dar mis hojas a todos los que me necesiten."

 

Los otros árboles estaban muy orgullosos de ser bellos; ¡en ningún lado había tantos colores y perfumes,! y no dejaban de admirarse y de hablar de los encantos de unos y otros, y así, todo el tiem­po, mirándose y riéndose de los demás. El laurel su­fría a cada instante esas burlas. Se reían de él, de sus flores y perfumes, meneando el abundante fo­llaje.

 

¡Laurel...! le decían, ¿para qué quieres tanta raíz.? Mira a nosotros, todos nos alaban porque te­nemos poca raíz y mucha belleza.

 

¡Deja de pensar en los demás! ¡Preocúpate só­lo de ti.!

 

Pero el laurel estaba convencido de lo contra­rio; deseaba amar a los demás y por eso tenía raí­ces fuertes.

 

Un buen día, vino una gran tormenta y sacu­dió, sopló y resopló sobre el bosque.

 

Los árboles más grandes, que tenían un rama­je inmenso, se vieron tan fuertemente golpeados que por más que gritaban no pudieron evitar que el viento los volteara.

 

En cambio el pequeño laurel, como tenía po­cas ramas y mucha raíz, apenas sí perdió unas cuantas hojas.

 

Entonces todos comprendieron que lo que nos mantiene firme en los momentos difíciles, no son las apariencias, sino lo que está oculto en las raíces, dentro de tu corazón... allí... en tu alma...

 

Y esto es: ¡EL AMOR...!

 

                                                                           Autor desconocido

 

13. LAS MANOS DE DIOS

 

 

Mis manos son

tus manos, Señor

 

 

Cuenta la leyenda que un maestro viajaba con un discípulo suyo que tenía la responsabili­dad de cuidar su camello. Una noche, rezó mientras se acostaba para dormir: cuida tú mi ca­mello, lo dejo en tus manos." A la mañana siguien­te, el camello había desaparecido. "¿Dónde está el camello?" le preguntó el maestro: "no lo sé" con­testó el discípulo. Tienes que preguntarle a Dios. Anoche lo dejé en sus manos porque estaba dema­siado cansado. No es culpa mía que se haya esca­pado o haya sido robado. Yo he pedido a Dios que lo vigilara. Es Dios el responsable de todo esto. Tú me dices, maestro, que tengo que confiar siempre en Dios con todo mi corazón." "Tienes que confiar en Dios con toda tu alma, le contestó el maestro, pero también ata el camello, porque DIOS NO TIE­NE OTRAS MANOS QUE LAS TUYAS."

 

                                                                       Autor desconocido.

 

 

14. LA MARIPOSA Y LA FLOR

 

Pedid y se os dará;

llamad y se os abrirá...

 

 

Cierta vez un hombre pidió a Dios una flor y una mariposa, pero Dios le dio un cáctus y una oruga. El hombre quedó triste, no entendía que su petición llegara equivocada.

 

Luego pensó: con tanta gente que atender.., y decidió no cuestionar.

Pasado algún tiempo, el hombre fue a verificar el pedido que dejó olvidado.

 

Para su sorpresa, del espinoso cáctus había nacido la más bella de las flores. Y la horrible oruga se había transformado en una bonita mariposa.

 

Dios siempre hace lo correcto. Su camino es el mejor, aunque a nuestros ojos parezca que todo es­tá equivocado.

 

Si has pedido a Dios una cosa y recibiste otra, confía. Ten la seguridad de que El siempre dará lo que necesitas en el momento adecuado.

No siempre lo que deseas... es lo que necesi­tas. El nunca falla en la entrega de nuestras peticio­nes, sigue adelante sin dudar ni murmurar.

 

 LA ESPINA DE HOY... SERA LA FLOR DE MAÑANA.

 

                                                                               Autor desconocido.

 

15. LA GENEROSIDAD

 

No sea tu mano abierta para recibir

y cerrada para dar...

 

Unos ratoncitos, jugando sin cuidado en un prado, despertaron a un león que dormía plácidamente al pie de un árbol. La fiera levantándose de pronto, atrapó entre sus garras al más atrevido de la pandilla.

 

El ratoncito, preso de terror, prometió al león que si le perdonaba la vida la emplearía en servirlo; y aunque esta promesa le hizo reír, el león terminó por soltarlo.

 

Tiempo después, la fiera cayó en las redes que un cazador le había tendido y como, a pesar de su fuerza, no podía librarse, atronó la selva con sus fu­riosos rugidos.

 

El ratoncillo, al oírlo, acudió presuroso y rom­pió las redes con sus afilados dientes. De esta ma­nera el pequeño ex-prisionero cumplió la promesa y salvó la vida del rey de los animales.

 

El león meditó seriamente en el favor que aca­baba de recibir y prometió ser en adelante más ge­neroso.

 

En los cambios de fortuna, los poderosos ne­cesitan la ayuda de los débiles.

                                                                         Autor desconocido.

 

16. LA VERDADERA FELICIDAD

 

La felicidad tiene que ver con decidir,

escoger, elegir...

 

En cierta ocasión, un banquero americano estaba en el muelle, cuando llegó un botecito con un solo pescador. Dentro del bote había varios atunes amarillos de buen tamaño. El ameri­cano elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo le había costado pes­carlos. A lo que respondió que poco tiempo. El americano le preguntó de nuevo ¿por qué no per­manecía más tiempo y sacaba más pescado.? El le dijo tenía lo suficiente para satisfacer las necesida­des de su familia. El americano le volvió a pregun­tar: "¿pero qué hace usted con el resto de su tiem­po.?" El pescador dijo, "duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, toco la guitarra con mis amigos. Tengo una vida ocupada y amena."

 

El americano replicó: "soy un MBA de Harvard y podría ayudarte. Deberías gastar más tiempo en la pesca y con los ingresos comprar varios botes, ten­drías una flota de botes pesqueros. Deberías con­trolar la producción y la distribución. Deberías salir de este pueblo e irte a Ciudad de México, luego a los Ángeles y eventualmente a Nueva York, donde manejarías tu empresa en expansión.

 

El pescador preguntó: "¿pero cuánto tiempo tarda todo eso?:" a lo que respondió el americano, "entre 15 y 20 años" "¿y luego qué...?"

 

El americano se rió y dijo que esa era la mejor parte. "Cuando llegue la hora deberías vender las acciones de tu empresa al público. Te volverías rico, tendrías millones. "Millones... y ¿luego qué.?" El americano respondió: "luego te puedes retirar a un pueblecito en la costa donde puedas dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos, tocar la guitarra con tus amigos libre de preocupaciones".

 

El pescador respondió, acaso ¿eso no es lo que tengo ya?

 

MORALEJA: Cuántas vidas desperdiciadas buscando lograr una felicidad que ya se tiene pero que muchas veces no vemos. La verdadera felici­dad consiste en amar lo que tenemos y no sentir­nos tristes por aquello que no tienes.

 

                                                                                Autor desconocido

 

 

 

 


Página de 2.- :   TEXTOS DE REFLEXIÓN

 

Cuando te sientas mal  

 

No abandones la esperanza.
La esperanza te da la fuerza
para seguir adelante,
cuando sientas que ya nada te importa.
Nunca dejes de creer en Dios.
 


Mientras creas que puedes lograrlo,
tendrás un motivo para intentarlo.
No dejes que nadie retenga tu felicidad
en sus manos;
sujétala en las tuyas
para que siempre esté cerca de ti.


 

No esperes que lo que deseas venga a ti.
Búscalo con toda tu alma, sabiendo que la vida
te encontrará a la mitad del camino.
No sientas que has perdido cuando
tus planes y sueños no alcanzan a
cumplir tus anhelos.


 

Cada vez que aprendes algo
nuevo sobre ti o sobre la vida,
has avanzado. No hagas nada
que disminuya tu propio respeto.
 


El estar satisfecho con uno mismo es esencial
para estar satisfecho con la vida.


Nunca te olvides de reír ni dejes que
el orgullo te impida llorar.
Cuando reímos y lloramos
es cuando vivimos a plenitud.

 

Encar_AM

 

Siete frases para mejorar la comunicación

 

 

 

1. Te amo: Ningún ser humano puede sentirse realmente feliz hasta escuchar que alguien le diga "te amo". Atrévete a decirlo a la otra persona, a tu cónyuge, a tus padres, a tus hermanos, a tus hijos, a los miembros de tu comunidad, si es que nunca lo has hecho, haz la prueba y verás el resultado.

 

2. ¡Te admiro!: Cada miembro tiene alguna cualidad o habilidad que merece reconocimiento. Todos, en algún momento, sentimos la necesidad de que se nos reconozca algún logro o meta alcanzada. ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste esto a alguien?

 

3. ¡Gracias!: Una necesidad básica del ser humano es la de ser apreciado. No hay mejor forma de decir a una persona que es importante lo que hace por nosotros, que expresarle un "¡gracias!", no en forma mecánica sino con pleno calor humano.

 

4. Perdóname, me equivoqué... Decir esto no es tan fácil, sin embargo, cuando cometas un error que ofenda o perjudique a otras personas, aprende a decir con madurez: "perdóname, me equivoqué".

 

5. Ayúdame, te necesito: Cuando no podemos o no queremos admitir o expresar nuestra fragilidad o necesidad de otros, estamos en un grave problema. No te reprimas. ¡pide ayuda!, que también son muy importantes las palabras.

 

6. ¡Te escucho... háblame de ti! ¿Cuántas veces le has dicho a alguien: "a ver háblame, qué te pasa?". Tal vez muchos problemas y mal entendidos se resolverían si tan solo escuchásemos lo que nos tratan de decir.

 

7. Eres especial!!! Es importante hacerles saber a las personas lo que significan para ti.

 

 

Autor Desconocido

 

El pasado  
 

De una manera u otra, todos hemos tenido experiencias difíciles en la vida. Esto forma parte de nuestro viaje por esta tierra, y aunque a menudo pensamos que "las cosas hubieran podido ser diferentes", el hecho es que no podemos cambiar nuestro pasado.

Por otra parte, es una falacia que todo lo que nos sucede tenga su lado bueno; existen cosas que dejan marcas muy difíciles de superar, heridas que sangran mucho.

¿Cómo librarnos, entonces, de nuestras experiencias amargas? Sólo existe una manera: viviendo el presente. Entendiendo que, aunque no podamos cambiar el pasado, sí podemos cambiar la próxima hora, lo que sucederá durante la tarde, las decisiones que tomaremos antes de dormir.

Como dice el viejo proverbio hippie: "Hoy es el primer día del resto de mi vida".

Paulo Coelho

 

 

 

 

 

 

 


Página de : 3.-:   DE LA BIBLIA

 

CONFIANZA EN LA PROVIDENCIA 

( Del Evangelio de San Mateo, capítulo 6 )

  19 «No atesoréis en la tierra, donde la polilla y el

orín corroen y donde los ladrones socaban y roban».

 20 «Atesorad, más bien, en el cielo, donde ni la polilla ni el orín

corroen, ni los ladrones socaban ni roban;  21 porque donde

está tu tesoro, allí está también tu corazón».

  22 «La lámpara de tu cuerpo son los ojos; si tus ojos están

sanos, todo tu cuerpo estará iluminado; 23 pero si están

enfermos, todo tu cuerpo estará oscuro. Y si la luz que hay en ti está

apagada, ¡cuánta será la oscuridad!»

  24 «Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y

amará al otro, o bien despreciará a uno y se apegará al otro».

«No podéis servir a Dios y al dinero.   25 Por esto os digo: No

os angustiéis por vuestra vida, qué vais a comer; ni por vuestro

cuerpo, qué vais a vestir. Porque la vida es más que el alimento, y el

cuerpo más que el vestido.  26 Mirad las aves del cielo; no

siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y vuestro Padre

celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas?

27 ¿Quién de vosotros, por mucho que cavile, puede añadir una

sola hora al tiempo de su vida? 28 Y del vestido, ¿por qué os

preocupáis? Mirad cómo crecen los lirios del campo, no se fatigan

ni hilan;   29 pero yo os digo que ni Salomón en todo su

esplendor se vistió como uno de ellos.  30 Pues si Dios viste así a la

hierba del campo, que hoy es y mañana se la echa al fuego, ¿no hará

más por vosotros, hombres de poca fe? 31 No os inquietéis,

diciendo: "¿Qué comeremos?" o "¿qué beberemos?" o "¿cómo

vestiremos?".   32 Por todas esas cosas se afanan los

paganos. Vuestro Padre celestial ya sabe que las necesitáis.

  33 Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todo eso

se os dará por añadidura.  34 Así que no os inquietéis por el día

de mañana, que el mañana traerá su inquietud. A cada día le bastan

sus problemas».

    

EL HIJO PRÓDIGO

( Del Evangelio de Lucas, capítulo 15 )

    11 Y continuó: «Un hombre tenía dos hijos.

12 Y el menor dijo a su padre: Padre, dame la parte de la herencia que

me corresponde. Y el padre les repartió la herencia. 13 A los pocos

días el hijo menor reunió todo lo suyo, se fue a un país lejano y allí

gastó toda su fortuna llevando una mala vida. 14 Cuando se lo

había gastado todo, sobrevino una gran hambre en aquella comarca

y comenzó a padecer necesidad.  15 Se fue a servir a casa de un

hombre del país, que le mandó a sus tierras a guardar cerdos.

16 Tenía ganas de llenar su estómago con las algarrobas que

comían los cerdos, y nadie se las daba. 17 Entonces,

reflexionando, dijo: ¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan de

sobra, y yo aquí me muero de hambre!  18 Volveré a mi padre y

le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy

digno de llamarme hijo tuyo: tenme como a uno de tus jornaleros.

 20 Se puso en camino y fue a casa de su padre. Cuando aún

estaba lejos, su padre lo vio y, conmovido, fue corriendo, se echó al

cuello de su hijo y lo cubrió de besos. 21 El hijo comenzó a decir:

Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de

llamarme hijo tuyo.  22 Pero el padre dijo a sus criados: Sacad

inmediatamente el traje mejor y ponédselo; poned un anillo en su

mano y sandalias en sus pies. 23 Traed el ternero cebado, matadlo

y celebremos un banquete,   24 porque este hijo mío había

muerto y ha vuelto a la vida, se había perdido y ha sido encontrado.

Y se pusieron todos a festejarlo.

25 El hijo mayor estaba en el campo y, al volver y acercarse a la casa,

oyó la música y los bailes. 26 Llamó a uno de los criados y le

preguntó qué significaba aquello. 27 Y éste le contestó: Que ha

vuelto tu hermano, y tu padre ha matado el ternero cebado porque

lo ha recobrado sano. 28 Él se enfadó y no quiso entrar. Su padre

salió y se puso a convencerlo. 29 Él contestó a su padre: Hace ya

tantos años que te sirvo sin desobedecer jamás tus órdenes, y

nunca me has dado ni un cabrito para celebrar una fiesta con mis

amigos. 30 ¡Ahora llega ese hijo tuyo, que se ha gastado toda su

fortuna con malas mujeres, y tú le matas el ternero cebado! 31 El

padre le respondió: ¡Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo

mío es tuyo!  32 En cambio, tu hermano, que estaba muerto, ha

vuelto a la vida; estaba perdido y lo hemos encontrado. Convenía

celebrar una fiesta y alegrarse».

 

AMOR

 

Citas de la Sagrada Escritura

Nadie tiene mayor amor que quien da la vida por sus amigos. Jn 15, 13, 1

El que no ama permanece en la muerte. I Jn 3, 14.

El que ama, construye. I Cor 8, 1.

El verdadero amor es "paciente y benigno" I Cor 13, 4.

Hacerlo todo por amor: I Cor 16, 14.

Es también un fruto del Espiritu Santo: Cal 5, 22.

Dios es Amor. I Jn 4, 8.

No hay temor en el verdadero amor: I Jn 4, 18.

Es la señal que distingue al cristiano: Jn 15, 12.

El amor es fuerte como la muerte |...] Cant 8, 6.

 

Citas en la Iglesia

138 Tales almas son siempre aficionadas a dar mucho más que no a recibir, y aún con el mismo Criador les acaece esto. Y esta afición santa merece nombre de amor, que esotras aficiones bajas tiénenle usurpado el nombre (SANTA TERESA, Camino de perfección 6, 7).

139 Nadie hay que no ame, pero lo que interesa es cuál sea el objeto de su amor. No se nos dice que amemos, sino que elijamos a quién amar (SAN AGUSTIN, Sermón 34)

141 El amor ilumina el corazón (SANTO TOMÁS, Sobre la caridad, I.c., p. 205).

142 No dejan huella en el alma las buenas costumbres, sino los buenos amores (SAN AGUSTIN, Sermón 311).

143 Es también característico del amor ir transformando al amante en el amado. Por lo cual, si amamos lo vil y caduco, nos convertimos en viles e inseguros: Se hicieron despreciables como las cosas que amaban (Os 9, 10). Pero si amamos a Dios, nos divinizamos, porque el que se une al Señor, se hace un solo espiritu con El (I Cor 6, 17) (SANTO TOMAS, Sobre la caridad, 1. c., 202).

144 Hay más amistad en amar que en ser amado (SANTO TOMAS, Suma Teológica, 22, q. 27, a. l).

145 Todo amor, desde el momento en que es auténtico, puro y desinteresado, lleva en si mismo su justificación Amar gratuitamente es un derecho inalienable de la persona, incluso—habría que decir sobre todo—cuando el Amado es Dios mismo (JUAN PABLO II, Aloc. 2VI1980).

146 El amor basta por si solo, satisface por si solo y por causa de si. Su mérito y su premio se identifican con él mismo. El amor no requiere otro motivo fuera de él mismo, ni tampoco ningún provecho; su fruto consiste en su misma práctica. Amo porque amo, amo para amar. Gran cosa es el amor, con tal de que recurra a su principio y origen, con tal de que vuelva siempre a su fuente y sea una continua emanación de la misma (SAN BERNARDO, Sermón 83).

147 Esto es en verdad el amor: obedecer y creer al que se ama (SAN AGUSTIN, Hom. sobre S. Juan, 74).

148 El conocimiento es causa del amor por la misma razón por la que lo es el bien, que no puede ser amado si no es conocido (SANTO TOMAS, Suma Teológica, 12, q. 27, a. 2).

149 El amor es más unitivo que el conocimiento (SANTO TOMAS, Suma Teológica, 12, q. 28, a. l).

150 El gran privilegio del hombre es poder amar, trascendiendo así lo efímero y lo transitorio. Puede amar a las otras criaturas, decir un tú y un yo llenos de sentido. Y puede amar a Dios, que nos abre las puertas del cielo [...] (J. EsCRIVÁ DE BALAGUER, Es Cristo que pasa, 48).

151 El amor reviste de gran dignidad al hombre (SANTO TOMÁS, Sobre la caridad, 1. c., 207).

153 Mi peso es el amor (SAN AGUSTIN, Confesiones, 13).

154 No es el amor pasional y sensible, sino la caridad que viene de Dios, la que afianza las buenas relaciones entre los casados (SAN AGUSTIN, Sermón 51).

155 El Señor, por un don especial de su gracia y de su caridad, se ha dignado sanar, perfeccionar y elevar este amor (humano). Tal amor, que junta al mismo tiempo lo divino y lo humano, conduce a los esposos a un libre y mutuo don de si mismos, demostrado en la ternura de obras y afectos, y penetra toda su vida. De ahí que sea algo muy superior a la mera inclinación erótica que, cultivada en forma egoísta, desaparece pronto y miserablemente (CONC. VAT. Il, Const. Caudiam et spes, 49).

156 El amor que tiene por motivo a Cristo es firme, inquebrantable e indestructible. Nada, ni las calumnias, ni los peligros, ni la muerte ni cosa semejante será capaz de arrancarlo del alma. Quien así ama, aun cuando tenga que sufrir cuanto se quiera, no dejará nunca de amar si mira el motivo por el que ama. El que ama por ser amado terminará con su amor apenas sufra algo desagradable; pero quien está unido a Cristo jamás se apartará de ese amor (SAN JUAN CRISÓSTOMO, Hom. sobre S. Mateo, 60).

Amor saca amor (SANTA TERESA, Vida, 22, 14). 157

158 Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor (SAN JUAN DE LA CRUZ, Carta a la M. M. a de la Encarnación, en Vida, BA C, Madrid 1950, p. 1322).

159 De todos los movimientos del alma, de sus sentimientos y de sus afectos, el amor es el único que permite a la criatura responder a su Creador, si no de igual a igual, al menos de semejante a semejante (SAN BERNARDO, Sermón, 83 sobre el Cantar de los Cantares).

160 Esto es lo primero en la intención del amante: que sea correspondido por el amado. A esto tienden, en efecto, todos los esfuerzos del amante, a atraer hacia si el amor del amado, y si esto no ocurre, es preciso que el amor se disuelva (SANTO TOMAS, Suma contra los Centiles, lll, 151).

161 Dice Aristóteles que "amar es querer el bien para alguien", y siendo esto así, el movimiento del amor tiene dos términos: el bien que se quiere para alguien [...] y ese alguien para quien se quiere aquel bien (SANTO TOMÁS, Suma Teológica, 12, q. 26, a. 4).

162 Nada hay que mueva tanto a amar como el pensamiento, por parte de la persona amada, de que aquel que la ama desea en gran manera verse correspondido (SAN JUAN CRISOSTOMO, Hom. sobre la 2a Epístola a los Corintios, 14).

163 El verdadero amor crece con las dificultades; el falso, se apaga .Por experiencia sabemos que, cuando soportamos pruebas difíciles por alguien a quien queremos, no se derrumba el amor, sino que crece. Aguas torrenciales (esto es, abundantes tribulaciones) no pudieron apagar el amor (Cant 8, 7). Y así los santos, que soportan por Dios contrariedades, se afianzan en su amor con ello; es como un artista, que se encariña más con la obra que más sudores le cuesta (SANTO TOMÁS, Sobre la caridad, 1. c., p. 212).

165 No es posible separar el amor del dolor ni el dolor del amor; por esto, el alma enamorada se alegra en sus dolores y se regocija en su amor doliente (SAN PABLO DELA CRUZ, Carta 1)..

166 [...] el amor se adquiere en la fatiga espiritual. El amor crece en nosotros y se desarrolla también entre las contradicciones, entre las resistencias que se le oponen desde el interior de cada uno de nosotros, y a la vez <desde fuera>, esto es, entre las múltiples fuerzas que le son extrañas e incluso hostiles (JUAN PABLO II, Hom. 3II1980).

167 No puede llamarse feliz quien no tiene lo que ama, sea lo que fuere; ni el que tiene lo que ama si es pernicioso; ni el que no ama lo que tiene, aun cuando sea lo mejor (SAN AGUSTIN, Sobre las costumbres de la Iglesia, 1).

168 El amor conduce a la felicidad. Sólo a los que lo tienen se les promete la bienaventuranza eterna. Y sin él, todo lo demás resulta insuficiente (SANTO TOMÁS, Sobre la caridad, 1. c., 204).

169 El amor produce en el hombre la perfecta alegría. En efecto, sólo disfruta de veras el que vive en caridad (SANTO TOMAS' Sobre la caridad, 1. c., 205).

170 Cuanto más amo, me siento todavía más deudor (SAN AGUSTiN, Epístola 192).

171 La fuerza del amor no mide las posibilidades. Ignora las fronteras. El amor no discierne, no reflexiona, no conoce razones. El amor no se resigna ante la imposibilidad, no se intimida ante ninguna dificultad (SAN PEDRO CRISÓLOGO,Sermón 147).

173 El que alguien nos ame hace que nosotros esperemos en él; pero el amor a él es causado por la esperanza que en él tenemos (SANTO TOMAS, Suma Teológica,12, q. 40, a. 7).

174 El amor a Dios es el amor por excelencia. Es, como he dicho, amor sin interés propio; todo lo que desea y quiere es ver al alma que ama rica de los bienes del cielo. Esta sí es voluntad, y no estos quereres desastrados de por acá, y aún no digo de los malos, que de ésos Dios nos libre (SANTA TERESA, Camino de perfección 7, I).

175 &iexcl;No hay más amor que el Amor! (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Camino, n. 417).

176 La humildad, necesaria para amar. Cuanto más vacíos estamos de la hinchazón de la soberbia más llenos estamos de amor (SAN AGUSTIN, Trat. sobre la Santísima Trinidad, 8).

177 El amor se manifiesta mejor con hechos que con palabras (SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre Jesucristo).

178 Cuentan de un alma que, al decir al Señor en la oración "Jesús, te amo", oyó esta respuesta del cielo: "Obras son amores y no buenas razones".Piensa si acaso tú no mereces también ese cariñoso reproche (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Camino, n. 933).

179 La paga y el jornal del amor es recibir más amor hasta llegar al colmo del amor El amor sólo con amor se paga (SAN JUAN DE LA CRUZ, Cántico espiritual, 9, 7).

180 Este breve mandato se te ha dado de una vez para siempre: Ama y haz lo que quieras; si te callas, calla por amor; si hablas, habla por amor; si corriges, corrige por amor; si perdonas, perdona por amor; ten la raíz del amor en el fondo de tu corazón: de esta raíz solamente puede salir lo que es bueno (SAN AGUSTIN, Coment. a la 1. a Epístola de S. Juan, 7).

181 Me convencí de que sólo el amor aproxima lo que es diferente y realiza la unión en la diversidad. Las palabras de Cristo Un precepto nuevo os doy: que os améis los unos a los otros, como yo os he amado (Jn 13, 34), me parecían entonces, por encima de su inigualable profundidad teológica, como germen y principio de la única transformación lo suficientemente radical como para ser apreciada por un joven. Germen y principio de la única revolución que no traiciona al hombre Sólo el amor verdadero construye (JUAN PABLO II, Aloc. lVII1980).

182 Cada uno de los hombres—y toda la humanidad—vive <entre> el amor y el odio. Si no acepta el amor, el odio encontrará fácilmente acceso a su corazón y comenzará a invadirlo cada vez más, trayendo frutos siempre más venenosos (JUAN PABLO II, Hom. 3II1980

 

 


Página de 4.-:   ORACIONES

 

 

 

Dadnos, señor, la fuerza de amar
Autor / a: Desconocido / da
Procedencia: El Salmista 154.

Por quien, impotentes, se afierran a los barrotes de la prisión,
mientras nosotros gozamos de la libertad.
Por quien se pudren a la sombra,
mientras nosotros tomamos el sol.
Por quien han estado abofeteados
mientras a nosotros nadie nos pone la mano encima.

Por los que han estado amordazados
mientras nosotros podemos hablar alto y claro.
Por quien tiene su dignidad por los suelos,
mientras nosotros podemos ir con la cabeza bien alta.
Por los que malviven en la miseria,
mientras que nosotros malversamos el dinero en
hacernos la vida más confortable.

Por aquellos que en su país viven encadenados,
mientras el nuestro se cree libre.
Y por sus carceleros y verdugos,
Porque, en el fondo, son los más desgraciados.

Dadnos, Señor, la fuerza de amar.

 

Hacerse pobre
Autor : desconocido / da
Procedencia. Colaborador / a

Sí quieres hacerte "pobre",
Grava la pobreza en tu propia carne,
acepta que tu vida no puede ser vivida
¡Si no es orientada hacia el otro!

Desengánchate
de todo lo que te hace "independiente" de tus
Semejantes.
No conseguirás de ser realmente liberado
Si no es en la medida que aceptes la muerte
de todo aquello que constituye el esqueleto,
la máscara,
La corteza de tu yo profundo.

Pero a menudo nos aferramos a nuestra función,
a nuestro trabajo, a nuestra reputación,
a nuestro saber, a nuestro atractivo…
Más que a aquello que forma
¡El núcleo de nuestra persona!

Sólo el pobre edifica su vida
sobre la roca,
ya no tiene miedo ni le da vergüenza
desnudarse de todos los "vestidos"
¡Con qué nos solemos disfrazar!
Sólo el pobre deja caer sus armas
de defensa, de justificación,
para dejar así el espacio libre
A toda la vitalidad de su amor.
¡Sólo el pobre vive de verdad!

¿Por qué tenemos a menudo tanta prisa?
¿No debe ser por el miedo de vivir hasta el final
¿El instante presente?
Como es que no queremos vivir a fondo
¿Solo en los momentos que nos placen?

Sólo el pobre se sabe nutrir con aquello que se le da;
Sólo él es capaz de apreciar que cualquiera hora,
¡Cualquier persona es "gratuidad"!
 

La misa sobre el mundo
Autor: Teilhard de Chardin
Procedencia: Colaborador /a

Con este pan y este vino,
os ofrecemos, Señor,
sobre el altar de la Tierra entera,
El trabajo, la pena y el gozo del Mundo.

Colocamos encima nuestra patena,
Dios nuestro, la cosecha de todos los esfuerzos
que el hombre hace en el mundo.

Derramamos dentro el cáliz
el fruto del esfuerzo de todos
quienes nos rodean y nos soportan,
quienes vienen y se van,
aquellos quién, en la verdad o en la duda,
en la oficina, el laboratorio o a la fábrica,
creen en el progreso de las Cosas
y hoy perseguirán apasionadamente la luz,
la luz de vuestro Reino.

Haz, Señor, que los cristianos
aprendamos a luchar,
para que podamos presentaros
la ofrenda de vuestra Creación.
 

La esencia de rosas del Amor
Autor: Abu al-Fallo Allami
Procedencia: Convivencias familiares-Pineta//2002.

Señor:
Un día visito la iglesia,
otro día la mezquita;
de templo en templo, pero
solo a Ti voy buscando.

Para tus discípulos
no haya herejía,
no haya ortodoxia;
todos podemos ver
tu verdad sin velos.

Que el herético siga con su herejía,
¡Y el ortodoxo con su ortodoxia!
tu fiel es el vendedor de perfumes:
necesita la esencia de las rosas
del Amor divino.


Texto de Abu al-Fallo Allami (1551-1602): Célebre autor y pensador liberal, fue uno de los mayores eruditos de la India. Hombre de fe profunda. Su doctrina de la paz con todo el mundo (sul-y kull) implicó la tolerancia con todas las religiones y el amor por todas las personas. Su escrito principal fue Akbar Nami, una obra verdaderamente magnifica.

 

Oración Indonesia
Autor / a: Desconocido / da
Procedencia: Convivencias familiares-Pineta//2002

"Tú has creado los continentes;
Has hecho los hombres distintos en lengua y en cultura.

Desde tiempos inmemoriales has hecho crecer el arroz.
Té manifiestas en los diferentes rostros de las religiones,
Y también eres Tú quien orienta a los hombres hacia la fe y hacia la duda.

Señor, acaba de una vez la nefasta lucha entre los continentes y las razas.

Concede a todos los hombres la fe en Ti.
Concede paz y armonía a las costas, a las estepas,
A las junglas de mi tierra.

Señor, concede al mundo la paz y la
fe en el futuro de tu pueblo".
 

¡Salam!
Autor: Jalil Jibran
Procedencia: Convivencias familiares-Pineta//2002
.

Me paro ante mi ventana
a contemplar detrás sus cristales
al universo.

Veo rostros.
Escucho voces que llegan hasta el cielo.
Siento el latido de los corazones:

¡Salam! Paz, oh noche
que con tu oscuridad,
manifiestas la luz del cielo.

¡Salam! Paz, años que reveléis aquello
que el tiempo escondió,
siglos que rectificáis aquello
que las edades han viciado.

¡Salam! Paz, oh Espíritu
¡Que guías la Vida!
Y tú, corazón mío, ¡Salam! Paz.

 

Una sonrisa
Autor / a: Desconocido /da
Procedencia: Convivencias familiares-Pineta//200
2

Una Sonrisa no cuesta nada
y da para mucho.

Una sonrisa hace ricos a quienes la reciben
sin empobrecer a quién la da.

Una sonrisa sólo dura un instante,
pero su recuerdo puede ser eterno.

Nadie es lo suficiente rico para no recibirla
y nadie es lo suficiente pobre para no poder darla.

Una sonrisa trae paz al hogar,
es prueba innegable de amistad.

Una sonrisa da reposo a quien está cansado,
Devuelve el coraje al más desengañado.

Si alguna vez encontráis una persona
que no os da la sonrisa
que vosotros merecéis,
sed generosos:
dadle la vuestra,
porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa
como aquel que no puede darla a los otros.Quienes sufren
Autor: Joan Espinal
Procedencia: El Salmista/ 130

La noche es siempre más opaca para los que sufren.

Todos los hombres son hermanos nuestros
y no podemos olvidarlos
hasta el punto de ni siquiera padecer por ellos.

La experiencia del dolor y su recuerdo
Endulza nuestra postura hacia los otros.
Y en el mundo hay mucho dolor,
Aunque a veces sea vergonzoso y lo escondamos...

Te pedimos, Señor por los hombres frustrados,
Por los abortados de la sociedad que viven en prisiones y en asilos.
Danos comprensión hacia ellos;
su circunstancia no supone que sean peores que nosotros.
También ellos poseen esta maravilla inaudita
de ser personas y la capacidad de amar.

Que no acontezca una pasión inútil,
y que encuentren, también, un sitio en la vida y en tu eternidad.

Consérvales la libertad y la alegría interiores,
el inexpugnable reducto de la persona.

Te pedimos, también, por tus pobres,
a los cuales tú vas llamaste felices.
Da la autentica felicidad a quienes,
como Tú, no tienen hogar, ni pan, y han de emigrar.

Que nos repugne ser comensales satisfechos,
Cuando hay tanta gente que solo tienen migajas.

Que trabajamos por cambiar este mundo injusto
que no refleja tu bondad.

Te roguemos por quienes han errado el
camino y buscan la felicidad en el placer y en el absurdo.
Despiértalos con la voz del desengaño,
pero libéralos de la desesperación.

Te rogamos, también, por los náufragos de la vida.
Por las chicas que han hecho profesión de la venta de su cuerpo.
Recupera, Señor, estas tus imágenes doloridas,
y redímelas con uno autentico amor.

Y a nosotros, Señor,
haznos agradecidos por todo lo que nos has dado de balde,
Para que lo convirtamos en amor.
 

Quienes sufren
Autor: Joan Espinal
Procedencia: El Salmista/ 130

La noche es siempre más opaca para los que sufren.

Todos los hombres son hermanos nuestros
y no podemos olvidarlos
hasta el punto de ni siquiera padecer por ellos.

La experiencia del dolor y su recuerdo
Endulza nuestra postura hacia los otros.
Y en el mundo hay mucho dolor,
Aunque a veces sea vergonzoso y lo escondamos...

Te pedimos, Señor por los hombres frustrados,
Por los abortados de la sociedad que viven en prisiones y en asilos.
Danos comprensión hacia ellos;
su circunstancia no supone que sean peores que nosotros.
También ellos poseen esta maravilla inaudita
de ser personas y la capacidad de amar.

Que no acontezca una pasión inútil,
y que encuentren, también, un sitio en la vida y en tu eternidad.

Consérvales la libertad y la alegría interiores,
el inexpugnable reducto de la persona.

Te pedimos, también, por tus pobres,
a los cuales tú vas llamaste felices.
Da la autentica felicidad a quienes,
como Tú, no tienen hogar, ni pan, y han de emigrar.

Que nos repugne ser comensales satisfechos,
Cuando hay tanta gente que solo tienen migajas.

Que trabajamos por cambiar este mundo injusto
que no refleja tu bondad.

Te roguemos por quienes han errado el
camino y buscan la felicidad en el placer y en el absurdo.
Despiértalos con la voz del desengaño,
pero libéralos de la desesperación.

Te rogamos, también, por los náufragos de la vida.
Por las chicas que han hecho profesión de la venta de su cuerpo.
Recupera, Señor, estas tus imágenes doloridas,
y redímelas con uno autentico amor.

Y a nosotros, Señor,
haznos agradecidos por todo lo que nos has dado de balde,
Para que lo convirtamos en amor.

 

Cuando nosotros...
Autor /a: Desconocido / da
Procedencia: Convivencias familiares-Pineta//2002

Cuando nosotros nos quejamos
que la comida está frío o tiene mal aspecto,
otras personas no tienen nada por llevarse a la boca.

Cuando nosotros buscamos
llevar ropas de marca,
otros aprovechan la ropa de segunda mano.

Cuando nosotros no tenemos tiempo
para hacer acciones de voluntariado,
otros tienen que hacer horas extras por llevar el pan a la mesa.

Cuando nosotros gastamos
más de lo que necesitamos,
otros tienen que trabajar muchas horas por obtener el sueldo mínimo.

Cuando nosotros nos quejamos
De las carencias de la escuela,
en muchos sitios del tercer mundo no hay escuelas.

Cuando nosotros nos lamentamos, con razón,
porque los médicos de la Seguridad Social tarden en atendernos,
en muchos sitios del tercer mundo no hay médicos ni medicamentos.

Cuando nosotros cambiamos de coche
para tener otro de más moderno y rápido,
todavía hay países que no tienen carreteras.

Cuando para nuestras escuelas, piden con razón,
profesores de apoyo,
hay países que no tienen ni maestros.

Cuando nosotros encendemos muchos luces por Navidad,
en otros sitios tienen que celebrar la Navidad a escondidas.

Cuando a nosotros gusta vivir cada día
con más comodidad,
hay personas que cogen las pateras
con lA esperanza de poder vivir dignamente.

Cuando nuestro Estado fabrica armas
por mejorar la economía,
en otros países las utilizan para matarse.
 

Señora de Adviento
Autor : desconocido / da
Procedencia: Colaborador / a

Señora de Adviento, Señora de los brazos vacíos,
Señora deL embarazo, evidente y extenuando.
Cuánto hemos deseado que andes con nosotros.
Cuánto necesitamos de ti, mujer del pueblo
que viajas con prisa y alegría a servir Isabel,
pese al tu vientre pesado y fatigado.
Entre las dos tejeréis esperanzas y sueños.

Señora de Adviento, Señora de los brazos vacíos,
también nosotros estamos preñados de esperanzas y sueños.

soñamos que el canto de las aves
no volverá a ser turbado por el ruido de las balas.
soñamos con nuestros niños sin miedos,
cantando al fruto de tu vientre ya próximo.
soñamos con los niños de Colombia
durmiendo tranquilos al arrullo de un villancico.
soñamos que nuestros viejos morían tranquilos y en paz
diciendo una oración.
soñamos que algún día podríamos volver a tener
sueños, utopías y esperanzas.

Señora de Adviento, Señora de los brazos vacíos,
visítanos como tu prima.
Sube a tu asno y ven deprisa.
Nuestros corazones son pesebres vacíos y fríos
dónde hace falta que nazca tu hijo.
Ven, Señora, con tus gritos de parto a calentar nuestros corazones,
a seguir tejiendo esperanzas en nosotros,
como lo hiciste con Isabel.

Sólo así, en medio de la noche iluminada por tus brazos ahora llenos
y por tus pechos que amamantan,
podremos volver a soñar...
podremos gritar ¡es Navidad!.
 

 

Maitines de Navidad
Autor: R.M.P.
Procedencia: Colaborador / a

Amor loco de Dios que se ha hecho debilidad
para liberarnos de nuestra debilidad.
La Palabra se ha convertido en un llanto de niño
que resuena en el silencio de nuestra noche
- noche del hombre, amasada de pecado y de impotencia,
de deseo y de anhelo infinito -.

Amor loco de Dios que se hace ternura por nosotros.
La potencia de Dios acontece un pequeño, vestido de desnudez,
habitado de llantos.

Estas en tu casa y los tuyo no te hemos acogido.
Nosotros, que somos forasteros, te hemos tratado a ti como un extranjero.
el universo es tu palacio y nosotros te hemos vallado la puerta del corazón.

Fuerza mi puerta - si todavía esta cerrada -, abre los cerrojos!
Entra y cena conmigo, ya que tú eres el Amor.
Velaré por ti con la mesa puesta y el hogar encendido,
cantando canciones de humanidad salvada.
 

¡Gracias por Maria!
Autor / a : desconocido / a
Procedencia: Colaborador / a

¡Gracias por Maria!
Una mujer, como las otras,
una mujer casada que ha vivido
y compartido el amor del esposo en el hogar!

¡Gracias por Maria!
Una mujer que ha conocido, como nosotros, la dificultad de creer,
pero que, cuando ha hecho falta,
ha osado decir sí a Dios sin pensar demasiado.

¡Gracias por Maria!
Una madre, que como todas las madres
ha padecido cuando el niño ha cogido frío
o el chico no ha vuelto a casa a la hora que habían quedado.

¡Gracias por Maria!
Una madre que ha aceptado de no ser la única
ni la primera en el corazón de su hijo.

¡Gracias por Maria!
Una mujer valiente que ha apoyado al hijo ultrajado y ejecutado,
al pie de la cruz.


¡Gracias por Maria!
En manos del Espíritu desde la concepción
y que esperó, con los apóstoles, rezando,
su manifestación prodigiosa el día de Pascua.

¡Gracias por Maria!
Constantemente invocada en la oración de los cristianos,
porque ella conoce el camino para llegar al corazón de Dios.

¡Gracias por Maria!
Durante siglos abogada de los sencillos y de los pequeños.

¡Gracias por Maria!
Que vive plenamente en el mundo de Dios
la gloria prometida para todos los creyentes.

¡Maria, bendecida entre todas las mujeres!
Y bendecido el fruto de su vientre, Jesús.
 

 

¿Crees que Dios puede estar por tí?

Procedència: El Salmista 120
Autor: Xavi P.

 

Dios mira ese niño
que hoy ha perdido a su padre en la guerra.
¿Y crees que Dios puede estar por ti,
tú que tienes padre y madre
y vives lejos de los bombarderos?

Dios vela por aquella persona
que duerme bajo la lluvia,
al lado de un comercio,
vestido de saco.
¿Y crees que Dios puede estar velando por tí,
que duermes en la cama
de una gran casa con calefacción?

Dios escucha a aquella mujer embarazada
que hoy ha perdido la casa en una inundación.
¿Y crees que Dios estará por tí,
que sueñas con tu hijo
preparándole la ropita,
la cama y la cometa?

Dios se acerca a aquella niña
que se vende cada día de cada año
a un extranjero rico.
¿Crees que Dios está por tí,
tu que tienes un sueldo occidental
y estas sentado en un despacho?

Dios llora por aquel joven
que hoy ha robado lo suficiente para su dosis,
y se la toma en un rincón.
¿Y todavía crees que Dios llora por ti,
que comes y bebes lo que quieres
y no tienes síndrome de abstinencia?

¿Crees, entonces, de verdad que Dios puede estar por ti,
por tus oraciones y tus cantos,
tus discursos y tus obligaciones,
tu tranquilidad y tu opulencia?

Pues sí, Dios también está por ti.
Pero no para aplaudirte ni felicitarte
por como has elegido en esta vida,
sino para ayudarte a ser suficientemente lúcido y valiente
con tal de que recuerdes y te comprometas cada día
por todos aquellos a quienes debes tu felicidad.
¿Es este el Dios que tu escuchas?

 

Decálogo del hambre


AUTOR:
Este decálogo fue escrito por el grupo de FOC 3 para la cena del hambre, que tuvo lugar en los Salesianos de Sant Boi, el 15 de febrero del 2001.


UN pequeño esfuerzo puede significar mucho en la vida de otras persones.
DOS sonrisas pueden producirse por una ayuda mutua y desinteresada.
TRES buenas intenciones son más que tres donativos por compromiso.
¼ parte de lo que tu tienes es una totalidad de los que no tienen nada.
CINCO dedos de tu mano ofrecen más que una idea en tu cabeza..
SEIS colores dan vida a quien la ve en blanco y negro.
La solidaridad es cosa de los SIETE días de la semana.
El OCHO (original catalán: VUIT, buit = vacío) del hambre se llena con la caña, no con el pez..
Todos podemos hacer que el mundo sea NUEVO, si cambiamos.
Estas DIEZ frases nos ayudarán a construir EL REINO DE DIOS.

 

 

... extranjero?

Autor y procedencia: desconocido/a

Tu Cristo es judío,
tu coche es japonés,
tu pizza es italiana,
tu democracia es griega,
tu café es brasileño,
tus vacaciones son marroquíes,
tus cifras son árabes,
tus letras son latinas...

Y te atreves a decir que tu vecino es extranjero?


 

 

La paz vendrá

Autor: J.F.Moratiel
Procedencia: El Salmista 153


Si crees que la sonrisa es más fuerte que las armas,
si crees en el poder de la mano extendida,
si crees que el que hermana a las personas
es más fuerte que el que los separa,
si crees que ser diferente es una riqueza y no un peligro,
si sabes mirar a los otros con un poco de amor,
si prefieres la esperanza a la sospecha,
si crees que tu has de dar el primer paso para acercarte al otro,
si puedes alegrarte de la alegría del vecino,
si la mirada de un niño todavía te llega al corazón,...
la paz vendrá.

Si la injusticia que padecen los otros
te hace tanto daño como si tu la padecieras,
si sabes aceptar que el otro te ayude,
si crees que el perdón va más allá de la venganza,
si sabes cantar la alegría de los demás y bailar tu fiesta,
si puedes escuchar -a pesar de que pierdas tiempo-,
con una sonrisa en los labios, como te explican las desgracias,
si sabes aceptar la crítica sin defenderte,
si crees que los otros pueden ayudarte a cambiar,
si el Evangelio no te escandaliza, ...
la paz vendrá.

Si sabes escoger y aceptar un punto de vista diferente al tuyo,
si no descargas tus culpas sobre los demás,
si el otro es, por encima de todo, tu hermano,
si la rabia es para ti un signo de debilidad y no de fuerza,
si prefieres ser herido antes que hacer daño a alguno,
si miras al pobre y al oprimido sin sentirte un héroe,
si crees que el amor es la única fuerza,
si crees que la paz es posible, ...
la paz vendrá.


Todos podemos trabajar por la paz, pero sólo tú puedes comenzar poniendo paz en tu corazón. Que tu oración te dé la serenidad y esperanza que necesitas, para construir la paz.

 

 

Termómetro para la Paz

Autor/a: Col·laborador/a
Procedència: Textos i pensaments. Full Diocesà - Tarragona - Solsona - Vic


Si te desentiendes de los conflictos de tu pueblo, no contribuyes a la paz.
Si giras la espalda al hermano, la giras a la paz, todavía no construyes la paz.
Si criticas la acción de los otros, todavía no te implicas por la paz.
Si respondes con violencia, bofeteas la paz.
Si reculas antes las dificultades, retrasas la paz.
Si opinas sin fundamentos, contaminas la paz.
Si sólo tu opinión es válida, contamines la paz.
Si pones etiquetas a los otros, despides la paz.
Si eres egoísta, perviertes la paz.
Si coges solo tu imagen externa, enredas la paz.
Si quieres tener más del que necesitas, vendes la paz.
Si nunca eres voluntario para nada, no hables de paz.
Si hace tiempo que no has hecho silencio, no esperes la paz.
Si no amas, no pidas la paz.
Si piensas que te la traerán ya hecha, desengáñate de la paz.

Cuando coges responsabilidades que nadie quiere, descubres la paz.
Cuando luchas por la justicia, facilitas la paz.
Cuando no criticas por detrás, construyes la paz.
Cuando sabes abrirte a los demás, haces crecer la paz.
Cuando te interesas por los problemas del mundo, haces subir el valor de la paz.
Cuando dedicas tiempo a servir, elevas la paz.
Cuando devuelves bien por mal, eres apóstol de la paz.
Cuando no tienes miedo de la verdad, eres profeta de la paz.
Cuando te pones al lado de los marginados, pones al margen la violencia.
Cuando, por encima de todo, el otro es persona; dignificas la paz.
Cuando compartes tus bienes, haces creíble la paz.
Cuando encuentras la vida compartida, pones fundamentos a la paz.
Cuando implicas al otro a vivir, siembras la paz por el mundo.
Cuando amas como Cristo ama, en ti florece la paz.

Sólo cuando estés cansado/a de buscarla, la Paz te vendrá a buscar.

 

 

 

PROFESIÓN DE FE

Procedència: Convivències familiars-Pineta/2002
Autor/a: Desconegut/da


Creemos en Dios, creador de un mundo que no esta acabado todavía.

Creemos en Dios, que no ha dividido a los hombres en pobres y ricos, en sabios e ignorantes, en amos y esclavos.

Creemos en Jesucristo, que viendo la situación del mundo toma una postura decidida
para ayudar a los más débiles.

Creemos en Jesucristo, que resucitó para que vivamos, porque nos libera del miedo y del odio, para que transformemos el mundo hacia su Reino.

Creemos en el Espíritu, que vino con Jesús al mundo.

Creemos en la comunidad de todos los pueblos y en nuestra responsabilidad de hacer de toda la Tierra la ciudad de Dios.

Creemos en la paz justa que es posible construir.

Creemos en la posibilidad de una vida plena de sentido para todos los hombres, y en el futuro de este mundo de Dios. Amén.

 

 

 

Tiempo del Espíritu

Autor: Textos i pensaments
Procedència: Colaborador/a

No es la hora del miedo y de la soledad.
No és tiempo de dispersión.
No es el momento de hacer caminos en solitario.
No és la época de la uniformidad.
No es el momento de la pregunta sin respuesta.
No son días de desesperanza.

Es la hora del Espíritu.
Es la hora de la comunión.
Es la hora del Espíritu.
Es la hora de la comunión.
Es la hora de la verdad.
Es la llegada de la libertad.
Es la hora de los que quieren escuchar.
Es la hora de los que tienen un corazón de carne y no de piedra.

Es el tiempo de los que adoran en Espíritu y en Verdad.
Es el tiempo de los que creen y esperan.
Es el tiempo de los que quieren empezar de nuevo.
Es el tiempo de los que quieren hacerlo todo de nuevo.

Es ahora cuando todo és posible.
Es ahora cuando el Reino se hace presente.
Es ahora cuando vale la pena no volver atrás.
Es ahora cuando podemos darnos la mano.
Es ahora cuando su vol llama.
Es ahora cuando los profetas llaman.
Es ahora cuando los miedosos no tienen nada que hacer.
Es ara cuando nuestra fuerza és el Señor.
Es ahora cuando el Espíritu del Señor viene a nosotros.
Es ahora el tiempo del Espíritu.
Es ahora cuando los creyentes proclaman:
"Me ha enviado a anunciar la paz y la alegría"

 

 

Decálogo de la serenidad

Autor: Juan XXIII
Procedència: Colaborador/a


1. Sólo por hoy trataré de vivir al día, no queriendo resolver los problemas de mi vida, todos de golpe.

2. Sólo por hoy tendré cuidaré al máximo mi aspecto: cortés en mis modos, no criticaré a nadie, no pretenderé corregir a nadie, sino a mi mismo/a.

3. Sólo por hoy seré feliz con la certeza de que he sido creado para ser feliz, no solo en el otro mundo, sino también en este.

4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten a todos mis deseos.

5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos a una buena lectura; recordando que, así el alimento és necesario para la vida del cuerpo, la lectura és necesaria para la vida del alma.

6. Sólo por hoy haré una buena acción y no se lo diré a nadie.

7. Sólo por hoy haré algo que no deseo hacer, y si alguno ofende mis sentimientos procuraré que nadie se entere.

8. Sólo por hoy haré un programa detallado.
Puede que no lo cumpla totalmente, pero lo redactaré. I me guardaré dos calamidades:
la prisa y la indecisión.

9. Sólo por hoy creeré firmemente - aunque las circunstancias demuestren lo contrario -que la Providencia de Dios se ocupa de mi vida como si nadie existiera en el mundo.

10. Sólo por hoy no tendré miedo. Concretamente no tendré miedo de disfrutar del que es hermoso y creer en la bondad.

No es necesario decir que, si sólo por hoy soy capaz de cumplir tres o cuatro de estos mandamientos, y mañana los repito y añado alguno más, y pasado mañana hago míos dos o tres más, acabaré teniendo no la serenidad de Juan XXIII, pero sí la suficiente serenidad para cumplir con mi compromiso y ser feliz.

 

Decálogo de la disponibilidad

Autor: Colaborador/a
Procedència: Textos i pensament


1. Sonríe siempre, aunque no tengas ganas,
y estimula tú propia alegría.

2. Si has de pedir algo, hazlo con respeto y delicadeza
de la misma manera que lo harías hacia tú mismo.

3. Que las actitudes de rechazo hacia los otros
no sean tu manera de comportarte.

4. Sé amable y respetuosos con todos,
y especialmente con quien está cerca de ti.

5. Evita a los demás todas las angustias que puedas.

6. Si te equivocas, sé respetuoso contigo mismo,
aprenderás a respetar a los otros.

7. Cuando pidas una cosa a los otros,
hazlo serenamente y respetuoso. El otro és una persona digna.

8. Que tus debilidades sean la generosidad y el perdón.

9. Mira y valora sobretodo aquello que de positivo hay en los demás.

10. Que tu disponibilidad sea por amor y no por odio.

 

 

Yo creo en la paz

Procedència: Colaborador/a
Autor: Martí Luther Kingal moment de la recepció del premi Nobel de la Pau, 1964


Hoy, cuando en el mundo es de noche
en la esperanza que me da Buena Nueva,
grito bien fuerte con mi fe en el futuro de la humanidad.

No quiero creer que las circunstancias actuales
Disculpen a los hombres de hacer una tierra mejor.

No quiero creer que la persona humana es una brizna de paja
que la corriente de la vida la hace volar,.
yi que no puede influir en el curso de los acontecimientos.

No quiero compartir la opinión de los que pretenden que el hombre
és preso de la noche sin estrellas, del racismo y de la guerra,
que la aurora radiante de la paz y de la fraternidad no será nunca una realidad.

No quiero hacer mía la predicación cínica de los que dicen
que los pueblos caerán uno detrás del otro en el torbellino del militarismo
hacia el infierno de la destrucción termonuclear.

Yo creo que la verdad y el amor dirán la última palabra,
que la vida, aunque a veces parezca vencida,
es más fuerte que la muerte.

Yo creo firmemente que, que en medio de todos los abusos que rompen
Y de los cañones que truenan, queda siempre la esperanza de una mañana soleada.

Yo me atrevo a creer que un día todos los habitantes de esta tierra podrán recibir
tres comidas al día necesarios para el cuerpo,
la educación y la cultura para la salud del espíritu,
la igualdad y la libertad para la vida del corazón.
Creo también que un día toda la humanidad reconocerá que
Dios es la fuente de su amor.

Yo creo que la bondad nos salvará y que dará, como fruto, la paz.
El lobo y el cordero pastarán juntos,
cada hombre podrá sentarse a la sombra
de su higuera, de su viña,
y nadie tendrá miedo de nada.

 

Dios, me duele!

Autor: "Estas palabras estaban en una pared en la ciudad de Oklahoma, en el lugar donde se había producido un tiroteo.
Procedencia: Colaborador/a


Dije:
- Dios, me duele.
Y Dios dijo:
- Lo sé.

Dije:
- Dios, he llorado tanto...
Y Dios dijo:
Para eso te di lágrimas.

Dije:
- Dios, yo estoy tan deprimida...
Y Dios dijo:
- Por eso te di el brillo del sol.

Dije:
- Dios, la vida es dura.
Y Dios dijo:
- Por eso te di a seres queridos.

Dije:
- Dios, mi ser más querido murió...
Y Dios dijo:
- El mío también.

Dije:
- Dios, es una pérdida tan grande...
Y Dios dijo:
- Vi al mío clavado en una cruz.

Dije:
- Dios, pero tu ser más querido vive...
Y Dios dijo:
- El tuyo también.

Dije:
- Dios, duele.
Y Dios dijo:
- Lo sé.

 

 

 

Adora y confía

Autor/a: Teilhard de Chardin
Procedencia: Colaborador/a


No te inquietes por las dificultades de la vida,
por sus altibajos,
por sus decepciones,
por su futuro más o menos sombrío.
Desea aquello que Dios desea.

Ofrécele en medio de inquietudes y dificultades
el sacrificio de tu alma sencilla que,
pese a todo, acepta los designios
de su providencia.
Poco importa que te consideres un frustrado,
si Dios te considera plenamente realizado;
como le place.

Entrégate con confianza ciega en este Dios
que te quiere para Él.
Y que llegará hasta ti,
aunque no le veas nunca.
Piensa que te encuentras en sus manos,
más fuertemente cogido,
como más decaído y triste te encuentres.
Vive feliz. Te lo suplico.
Vive en paz.
Que nada te turbe.
Que nada sea capaz de quitarte tu paz.
Ni el cansancio psíquico.
Ni tus fallos morales.
Haz que surja,
y conserva siempre sobre tu rostro,
una dulce sonrisa, reflejo de aquello
que el Señor continuamente te señala.
Y en el fondo de tu alma coloca,
antes que nada,
como fuente de energía y criterio de verdad,
todo aquello que te llene de la paz de Dios.

Recuerda:
Todo aquello que te reprima y inquiete es falso.
Te lo aseguro
en nombre de las leyes de la vida
y de las promesas de Dios.

Por eso, cuando te sientas afligido, triste,
adora y confía.

 

La Cuaresma para mí...

Autor/a: Desconocido/a
Procedència: El Salmista

 

Amigos míos:
para mí,
la Cuaresma no es un tiempo triste,
sino de retornar al camino de la Paz con alegría,
de, como el hijo pródigo, vuelve al caluroso abrazo del Padre
que todo lo perdona.
De ponerme en manos de Jesús,
de seguir sus pisadas en la arena.
De tener más momentos para rezar.

Es un tiempo de recogimiento
pero también de mirar a mi alrededor y escuchar.
De profundizar en la Fe,
de despertar las inquietudes,
de buscar respuestas,
a nuevos preguntas.
De rechazar las falsas imágenes de Dios:
el Dios-ley, el Dios-policía, el Dios-soluciona-La-Vida,
el Dios-ciencia, el Dios-que-tiene-la-culpa-de-todo...
de no conformarme con lo que ya sé,
o el que me es más fácil creer.
De darme más a mi hermano que me necesita.
De revisar todo lo que es superfluo,
que nos liga a la tierra y nos desliga de la felicidad.

Es un tiempo de buscar la libertad,
de apasionarme por la vida,
hay tanto que hacer y tan poco tiempo!

Yo, el salmista, soy débil,
a menudo tengo miedo y preocupación,
pero me siento AMADO,
no sé cómo explicarlo,
esta es la alegría que me llena cada mañana.
Tengo muchos momentos de duda:
estoy buscando mi camino,
pero me siento ACOMPAÑADO.

A todos vosotros que me leéis:
dejaros amar por el Padre!
Dejaros guiar por Jesús!
Sólo vosotros podéis abrir las puertas
de vuestra felicidad,
de vuestra libertad,
os toca a vosotros escoger...
o puede ser que el tiempo haya escogido por vosotros?

Feliz Cuaresma

 

 

 

 


Página de   5.-:   TESTIMONIOS

 

Tito Brandsma: No hay que odiar cuando nos odian

Por Rafael Arce Gargollo

Era frecuente verle en su escritorio, muy concentrado, tecleando fuerte y ágilmente su vieja máquina de escribir. Tenía los ojos clavados en el papel, a través de unas gafas redondas que le sentaban muy bien, rodeado de la nube de humo azul de su pipa. Al interrumpirle, antes de decir él nada, levantaba la cabeza y lo primero que distinguías en su rostro era una sonrisa inigualable. Regalaba a todos su buen humor y una íntima alegría, que conquistaba la simpatía de cualquiera.

Así pasaba largos ratos Tito Brandsma (1881-1942) quien, a pesar de su débil constitución física, que estuvo a punto de llevarle varias veces a la muerte, llegó a ser en su tiempo uno de los hombres más cultos e importantes de Holanda. Había obtenido en Roma el doctorado en Filosofía, donde también se especializó en Sociología, Espiritualidad y Periodismo, una vez ordenado sacerdote en 1905. A su regreso a Holanda fundó bibliotecas, escuelas y la Unión de Escuelas Católicas. Aunque en esa época su patria tenía mayoría absoluta protestante, Tito consiguió que el Parlamento aprobara una iniciativa suya para que el Estado otorgara ayuda económica a los colegios católicos.


Rector de Universidad, profesor y periodista

La Universidad Católica de Nijmegen, la primera de su especie dentro de la joven historia de Holanda, fue fundada en 1923. Era el símbolo de la anterior vitalidad de los holandeses católicos, que durante algunos siglos soportaron terribles persecuciones. Tito fue allí catedrático de Filosofía y de Mística. En 1932 le eligieron Rector por un año. No obstante —pensaba Tito— , la universidad era sólo una pequeña porción de la muy amplia realidad nacional y había que influir también en todos los que vivían fuera de las instituciones académicas. Para servir mejor a su patria, se hizo periodista activo. Fundó varias revistas y fue redactor-jefe de varios periódicos, volcando en centenares de escritos las riquezas de su mente y su sensibilidad. Pero su impacto en el medio periodístico rebasó el ámbito profesional. Muchos colegas encontraron en él a un confidente discreto, consejero iluminado y amigo sincero, siempre dispuesto a compartir penas e infundir esperanza.


Defensor de judíos perseguidos

En el año 1933 Adolfo Hitler obtuvo el poder en Alemania. En mayo de 1940 los nazis invadieron Holanda y comenzaron a apoderarse de la enseñanza y la prensa católicas para someter al pueblo. Tito Brandsma, nombrado entonces Asistente de la Unión de Periodistas Católicos, alzó valientemente la voz para denunciar la persecución contra los hebreos de las escuelas católicas y el atropello total de la libertad religiosa por parte del nazismo. Los periodistas, animados por él, formaron un frente común contra el enemigo. Pronto empezaron los arrestos de sacerdotes. El 26 de enero de 1941, los obispos holandeses declararon que el nacional-socialismo era lo más opuesto a la enseñanza de la Iglesia Católica, y ello provocó una nueva ola feroz de persecución hacia católicos y judíos. Tito fue hecho prisionero por la temible Gestapo el 19 de enero de 1942 y encerrado en la celda 577 de la tristemente célebre prisión de Oranjehotel, donde se encarcelaba a los combatientes de la resistencia. Allí pasó siete semanas de terrible soledad. Sin embargo, para conservar su libertad, a pesar del aislamiento, se trazó un plan diario de trabajo. Escribió versos, comenzó una biografía de Santa Teresa de Ávila, redactó un Vía Crucis y escribió dos pequeñas obras Mi celda y Cartas desde la cárcel. El 12 de marzo le condujeron al campo de concentración de Amersfoort, destinado a trabajar en los aserraderos. Un trabajo agotador para los prisioneros, mal alimentados e insuficientemente equipados. Una horrible tortura. A todos los sacerdotes presos les estaba terminante­mente prohibido, bajo pena de duros castigos, realizar cualquier acción de tipo espiritual, pero para Tito —hombre valiente y enamorado de Dios— eso no era un obstáculo. Durante la Semana Santa se reúne con varios presos a meditar sobre la Pasión de Cristo. Los demás prisioneros le buscaban día y noche para encontrar a su lado consuelo y recibir su bendición. Sigilosamente les dibujaba la cruz en las manos, oía sus confesiones y asistía a los enfermos y moribundos. Además de católicos, entre sus compañeros de prisión, había personas de otras confesiones religiosas, incluso agnósticos y ateos. Pasados los años, varios de ellos dejaron testimonios de enorme admiración por él.


Hacer más fácil el perdón

Ante las quejas de los malos tratos, Tito apremiaba a los demás prisioneros a sobreponerse al odio y a rezar por sus verdugos: —Reza por ellos —les decía una y otra vez. —Sí, padre, le contestaban, pero eso es ....¡¡tan difícil..!! Con mucha comprensión y un poco de humor respondía Tito: —No te preocupes, no tienes que hacerlo durante todo el día... También ellos son hijos del buen Dios y quién sabe si algo queda en ellos... Víctima de la furia del odio, supo amar a todos. El Domingo de Pascua comenzaron las ejecuciones de setenta y seis miembros del movimiento clandestino de Holanda. Durante más de una hora Tito y sus compañeros tuvieron que contemplar el fusilamiento masivo de sus compañeros. Tito rezaba por ellos y se lo hacía comprender por señas, cruzando las manos y mirando al cielo. El 16 de mayo de 1942 Tito fue transportado a Dachau, cerca de Munich. En este campo de concentración vivían unos 110 mil prisioneros, de los cuales 80 mil encontraron la muerte. Tito llegó a conocer toda la brutalidad de régimen nazi: puñetazos, azotes con tablas y palos, patadas y otras torturas. Allí los sacerdotes católicos eran tratados como hombres de segunda cla­se; en las tres barracas que formaban este bloque habría aproximadamente 1600 eclesiásticos. En total se calcula que Hitler llevó a la muerte aproximadamente a unos cuatro mil sacerdotes católicos.


Los resentimientos son fruto amargo del orgullo

Tito Brandsma fue terriblemente azotado una y otra vez. No se le permitían descansos para reponerse de su debilidad. Aparte de su uremia incurable, se le infectó un pie por el uso continuo de sandalias de madera. En ocasiones, al terminar el día, sus compañeros tenían que llevarle hasta la barraca. Un sacerdote que le ayudaba con frecuencia, recuerda: A pesar de todo conservaba ánimo y en medio de todas aquellas miserias que nos ro­deaban por todas partes, nos llenaba el corazón de alegría. Otro preso comentaba: Irradiaba un ánimo apacible y sereno. Animaba incansablemente a los compañeros de prisión: No hay que caer en el odio. Tengamos paciencia. Estamos en un túnel oscuro, pero hay que continuar caminando, al final la luz eterna nos rodeará. En este tiempo recibe un trabajo más moderado, pero estaba tan débil que fue llevado a una barraca para enfermos. Se cuenta que su cuerpo ya moribundo, acostado sobre un saco de paja, fue utilizado para infames experimentos bioquímicos que practicaban médicos nazis. Se le oía decir: Señor, que no se haga mi voluntad, sino la tuya. Después, era tal su estado, que perdió el conocimiento. Eran las dos de la tarde del 26 de julio de 1942. Una enfermera le aplicó entonces una inyección de ácido fénico que acabó con su vida. Más tarde, ella declaró que siempre recordaría la mirada de este sacerdote y lo que esto significaba: —Tenía compasión de mí. Después se convirtió al catolicismo. El cuerpo de Tito fue incinerado y las cenizas arrojadas a la fosa común.

No responder al odio con el odio, sino con el amor. Quizás sea ésta una de las mayores pruebas de las fuerzas morales del hombre. Tito Brandsma salió vencedor de esta prueba [1]. En tantos ambientes donde lo tristemente habitual es tratar a las personas con la única y pobre medida del gusto, de las simpatías, o de los rencores y antipatías, la lección de Tito Brandsma es atractiva, actual y fuerte.

Cuántos viven amargados o hasta rabiosos —a veces durante semanas, años o toda una vida— por pequeños resquemores y tontas enemistades que tienen, a veces, una base real, pero casi siempre ridícula. Algo que han hecho, dicho, o “dicen que dijeron”. Una broma inoportuna. Una frase indirecta. Una ceja levantada a destiempo, un gesto poco feliz, una llamada de atención que parecía exagerada o el tonito de la voz, un poco golpeada. Sentirse y quedarse herido porque no se les saluda como esperaban, o —como se dice en México— los vieron feo. Detrás de esos resentimientos sólo se oculta un orgullo de muchos kilates que no se quiere reconocer. Y, como hay que justificarlo elegantemente, se dice: .... —Es que no me han tratado con la dignidad y respeto que merezco... cuando la única explicación es que se tiene un corazón muy pequeño, mezquino, intolerante, lleno de sí. Cuando hay un desplante fuera de tono, o dejamos de hablar a alguien, o hay gritos de por medio, es muestra de que así ocultamos nuestras propias debilidades y falta de carácter; y pretendemos impresionar con una fuerza que no tenemos: la del propio dominio. Aunque la comparación sea poco afortunada, tiene buena sustancia lo que decía un admirador y buen conocedor de los perros: la mayoría de ellos ladran no por bravos y mordelones, sino porque tienen miedo al entorno y a los transeúntes. Por débiles. Tito Brandsma nos recuerda que para ser profundamente humanos no se han de guardar en la memoria una lista de daños y “agravios” que los demás nos hacen o pensamos que nos hacen.... Tito, que sí ha sufrido vejaciones e injusticias terribles, no quiere recordarlas, ni se siente enemigo de nadie. Sabe olvidar, tolerar, perdonar heroicamente. Retener o alimentar rencores, aunque sean pequeños, hace más daño que un virus mortal. Cuando el orgullo se mete, es capaz incluso de quebrar para siempre el gran afecto que han tenido hermanos entre sí, o hacia sus padres: o entre amigos, novios, matrimonios, familias enteras y barrios. Crecen como fuego devorador las rencillas, que luego alimenta la gasolina de las envidias y los más graves odios. Y se dan lo mismo entre personas como entre pueblos, ciudades, países o continentes. No es otra la razón última que explique el porqué de muchas guerras: nuestro antiguo, mezquino y barato orgullo. Y es que la raíz de todo se remonta a los orígenes del planeta donde estamos. No olvidemos que la primera persona que odió a otra en toda la historia del mundo se llamaba Caín, quien discriminó y mató a su buen hermano Abel por puritito resentimiento. Es mejor perdonar, darse la mano y olvidar. Lo otro no arregla nada. Se ve que la humanidad no ha cambiado mucho: hace trescientos años un famoso escritor decía que el ser humano, para ser perfecto, necesitaría tener en la cabeza una chimenea por donde pudieran salir todos los humos que se nos suben al cerebro, sobre todo cuando nos vamos haciendo mayores [2]. El amor volverá a ganar al mundo entero

Un pastor protestante decía de Tito: Nuestro querido hermano en Cristo es realmente ¡¡un misterio de la gracia!!. Esto es lo que explica qué había en el alma de aquél hombre que le impulsó a vivir y amar a todos con tanto ánimo y perdonar con tanta sinceridad: era el despliegue cada vez más manifiesto de la gracia de Cristo. Este era el secreto de su entrega total hacia los demás, la fuente de su honda y fresca caridad. Tito sabía que todo se lo debía a la gracia, a la vida divina que actuaba en él. Las palabras de Cristo: Sin Mí no podéis hacer nada (Jn 15, 5), eran el principio orientador de su vida cotidiana. En sus propias palabras, Tito dejó por escrito su ilimitado amor y capacidad de querer. En ellas descubrimos la profundidad de su alma ante el ambiente de odio —difícil de igualar— que sufrió durante los últimos años de su vida: Aunque el neopaganismo no quiera más el amor, el amor volverá a ganar el amor de los paganos. La práctica de la vida lo hace ser siempre de nuevo una fuerza victoriosa, que conquistará y mantendrá ligados los corazones de los hombres.

 

 

 

 


Página de  6.-:       Sacerdotes felices

 

Cada vez tienen más trabajo los sacerdotes, porque su número disminuye y se multiplican los campos de su actuación en la comunidad. Muchos de ellos no parecen tener momentos de paz, ni tiempo para su formación personal permanente y terminan su jornada bien cansados.

En estas condiciones ¿es posible que un sacerdote sea feliz? ¿que se pueda defender del ritmo estresante de la vida y que pueda compaginar su dedica­ción total y desinteresada, incluso a veces en condiciones de pobreza y aus­teridad, con la felicidad? ¿que pueda "digerir" los disgustos de tipo humano y pastoral que le acompañan no pocas veces sin perder la paz interior?

Muchos lo consiguen, y son admirables. Se les ve que trabajan con fe, que se sienten apoyados por Cristo Jesús, a quien representan ante la comunidad en todos los momentos del día. No trabajan como funcionarios, sino como vocacionados a la misión pastoral en la Iglesia. Su trabajo, su dedicación al ministerio -litúrgico, catequético, de atención a los enfermos, de dirección de grupos, de guía de la comunidad- es precisamente su ascesis, su camino de santificación personal y su mayor motivo de satisfacción interior y de felicidad. La felicidad (y la santidad) no la buscan en otra parte, sino en lo mismo que hacen. Son felices, no sólo en algunos momentos de su vida, en que de alguna manera escapan de su trabajo, sino precisamente en su trabajo ministerial.

Estos sacerdotes felices saben ver las cosas buenas que existen en la comu­nidad: la buena voluntad de la gente, el interés de los que acuden a la Euca­ristía -aunque sean menos que antes, participan en mayor medida y parecen sacar más fruto de ella-, la colaboración desinteresada de los laicos, la exis­tencia de jóvenes comprometidos en movimientos y voluntariados...

También Pablo se sintió a veces cansado y decepcionado, porque no siem­pre la gente le respondía. Pero siguió fiel a su ministerio y mostró la alegría profunda que sentía en su misión. El mismo Jesús sintió a veces tristeza y desengaño por el escaso eco que su palabra encontraba en su pueblo. Pero siguió con recia decisión su camino, y, en su última cena, mostró que lo hacía con alegría. Más aún, oró así: "Que mi alegría esté en vosotros y vuestra ale­gría sea colmada". Les había anunciado la cruz. Pero también la alegría.

Podríamos aplicarnos, los sacerdotes, una bienaventuranza no canónica pero parecida: "Dichosos vosotros, los sacerdotes que termináis la jornada cansados, con más de un desengaño a las espaldas, sin grandes esperan­zas de que el día de mañana sea mucho mejor, pero dispuestos a seguir sembrando, haciendo el bien, representando a Cristo, ayudando a todas las personas que encontréis a lo largo del día"...

A los que todavía recordamos los tiempos de la misa en latín nos resuena como familiar aquel salmo 42 que recitábamos al pie del altar: "Judica me, Deus...". No sé al comienzo de la misa, pero sí al inicio de nuestra jornada podríamos repetir sus sentimientos: "¿Por qué voy andando sombrío, hos­tigado por mi enemigo?.... ¿por qué te acongojas, alma mía, por qué te me turbas?... que yo me acerque al altar de Dios, al Dios de mi alegría...".

Si nos dejamos penetrar de la alegría de Cristo, que no está hecha sólo de éxitos pastorales, sino también de esfuerzos que nos pueden parecer bal­díos, pero siempre con la convicción de que él "está con nosotros todos los días", y nos ha elegido como signos sacramentales suyos también en los momentos difíciles, nadie nos impedirá ser felices en nuestro ministerio.

Quién sabe: si nos ven como sacerdotes entregados, pobres, desintere­sados, cansados y a la vez felices, felices en lo que hacemos, no en otros momentos especiales que nos buscamos, ¿no será eso un factor vocacional, que invite a más jóvenes a obedecer la llamada de Dios a dedicar su vida al bien de los demás desde el ministerio eclesial?

                                                          J. ALDAZÁBAL

 


Página  de  7.-:         Paz interior

 

 

 

Paz interior

 

 

 

Qué difícil Señor se torna la vida cuando los días grises hacen que en nuestro interior no reine la paz y el bienestar que viene de Ti.

 

Qué difícil subir montañas pedregosas que no responden a nuestros ideales y creencias… y aún así seguir subiendo esperando un nuevo amanecer.

 

Qué difícil cuando parece que la naturaleza se pone en contra, cuando la lluvia, el aire y la tempestad azota nuestro corazón haciéndonos creer que no podemos seguir caminando porque las circunstancias nos lo impiden.

 

Qué difícil cuando pones alma, corazón y vida en todo aquello que vives y haces… y no recibes el aplauso acogedor y fraterno del arcoiris.

 

Qué difícil contemplar una flor, sencilla y pequeña, con ojos humildes, ojos que admiren su belleza no sólo por su hermosura sino por la savia que fluye en su interior.

 

Qué difícil perdonar las huellas que nos dañan, y aún así seguir caminando, siempre caminando… con la esperanza de que esas huellas se difuminen con el paso del tiempo y marquen un sendero claro.

 

Qué difícil, Señor, vivir en armonía con el hermano, con la vida,… sin tener presente en todo momento el Amor que tú nos invitas a acoger y transmitir.

 

Tú nos conoces, tu nos alientas, tú nos empujas a avanzar, a luchar, a creer, a vivir desde lo positivo, a perdonar…

 

Sólo desde ti tiene sentido nuestro proyecto.

 

Solo por ti el universo gira y acompasa la experiencia de los años con la libertad interior.

 

Haznos sensibles a tu voz, que sepamos encontrarte en la adversidad, en la frialdad y en todo lo que vivimos con intensidad, con la certeza de que Tú estás presente en todas las situaciones.

 

Abre nuestros oídos para escucharte, nuestra boca para denunciar lo injusto y mueve nuestros pies para recordarnos que Tú y solo Tú eres el centro de nuestra vida.

 

 

Encar_AM

 

 

 

 

 


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